“Tocá, che, Negro Rada”: candombe y legado afro en el Río de la Plata | #LatinoaméricaSinVueltas | Huellas de la Historia
Rubén Rada, el candombe y la historia afro del Río de la Plata: carnaval, cultura afroargentina y afrouruguaya y el legado de una tradición musical.

A fines de agosto nos dejó el gran Ruben Rada, uno de los máximos exponentes de la música rioplatense. Somos muchos los afortunados que nos criamos escuchando su música y quienes nos familiarizamos con el inconfundible toque de candombe a través suyo. Rada continúa siendo símbolo de la alegría, de la algarabía del carnaval y del optimismo con el que, pese a todo, afrontamos nuestra propia existencia acá, en el Río de la Plata. Recordarlo nos invita a pensar en el candombe y en la historia del carnaval en nuestras tierras.
El candombe y la historia afro en el Río de la Plata
Empezaré por una confesión: hasta hace bastante poco sabía prácticamente nada sobre el candombe, más allá de la música de Rada y de alguna llamada a la que había ido en Uruguay. Pero a fines del año pasado, para nuestra segunda cita, mi (ahora) pareja me invitó a verlo desfilar con su comparsa en una llamada y acepté. Desde ya, no fui sola, sino con una amiga que casualmente había sido invitada al mismo evento por amigos suyos que hacía mucho estaban en el mundo del candombe. Afortunadamente, ellos nos pusieron en contexto y nos contaron sobre los personajes principales de una comparsa (el gramillero, la mama vieja, el escobero) y el universo simbólico que se abre en relación con nuestro legado afro que en Uruguay está mucho más asumido y en Argentina aún luchamos por sacar a la luz. Porque, a diferencia de lo que ocurre con el candombe, el nexo del tango con sus raíces afro aún es muchas veces desconocido.
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Carnaval y candombe: la presencia afro en Buenos Aires
Es indudable que el carnaval es en Montevideo y en toda la República Oriental un evento fundamental. Pero ¿sabían que también lo era en Buenos Aires a fines del siglo XIX y principios del XX? El carnaval llegó a ser tan masivo que participaban de él un tercio de los porteños. Hoy en día en Buenos Aires se han perdido la masividad, los disfraces y el estilo que tenían las comparsas e incluso son muchos quienes viajan desde acá a ver otros carnavales como los de Gualeguaychú, Montevideo, Río de Janeiro o Jujuy. (Aquí hago una pequeña pausa para recomendarles fervientemente que lean el libro “La fiesta de los negros” de Ezequiel Adamovsky, que es la bibliografía fundamental con la que escribí este artículo).
El carnaval era un momento para relajar y divertirse, donde las rígidas jerarquías que atraviesan la sociedad parecían desvanecerse por un rato. A mediados del siglo XIX, ricos y pobres, varones y mujeres, blancos y negros, todos participaban del carnaval, jugaban, bailaban, cantaban y se hacían bromas de una forma aparentemente “igualitaria” y a todas luces diferente de lo que ocurría en sus vidas cotidianas. Pero a medida que pasaba el tiempo, las clases altas porteñas miraban cada vez con mayor recelo la fiesta popular en la que el carnaval se había convertido. Intentaron, incluso, prohibir determinadas prácticas, como los juegos con agua (de manera infructuosa, vale aclarar) o incluso las mismas comparsas candomberas en 1894, aunque en otros lugares de la Argentina siguieron existiendo.
La historia del candombe en Argentina y Uruguay
Y es que en un país con una inmigración tremendamente masiva (Argentina llegó a ser el país con mayor proporción de inmigrantes respecto a su población original), en pleno proceso de construcción de un Estado nacional que aún no había resuelto los conflictos identitarios entre blancos, negros e indígenas, las élites blancas tenían la preocupación central de definir una identidad nacional que aglutinara a una población tan diversa. Y esa identidad debía ser (para ellos, claro) blanca. En Uruguay también ocurrió este proceso pero, a diferencia de lo que ocurrió en esta orilla donde lo afro fue invisibilizado, allí la presencia de una minoría negra siempre fue reconocida aunque sea como eso, una minoría. De hecho, el activismo afrouruguayo ha sido muy importante: fundaron en 1936 el Partido Autóctono Negro, uno de los pocos que existieron en América Latina en ese momento y otras organizaciones como la Asociación Cultural y Social Uruguaya (ACSU), que tuvo un rol fundamental en el nacimiento de Las Llamadas en 1956.
Si en la orilla oriental lo afro nunca dejó de estar presente y el candombe es reconocido como patrimonio de todos los uruguayos, aquí las cosas han sido un poco diferentes. En Argentina lo afro continúa pujando por hacerse ver. El candombe, que a mediados del siglo XIX hacía temblar a los blancos ricos que lo consideraban “ruido de negros” y lo asociaban a la barbarie, nunca desapareció pese a la prohibición de sus comparsas en 1894. Y no sólo no desapareció, sino que nunca se mantuvo inmutable: el candombe porteño más comercial que irrumpió en la década de 1940, ya por fuera de los límites del carnaval, era completamente diferente a aquel.
El "Negro" Rada y el legado afro del candombe rioplatense
Por eso, Rada honró siempre lo fundamental del candombe. Esa fusión de estilos, esa reapropiación y esa creación permanente han sido su mayor continuidad a través de su larga historia. Al igual que el candombe y el carnaval, Rada ha sido siempre la muestra viva de qué es ser “negro” en el Río de la Plata. Esa misma palabra, cancelada por completo en el Norte global, tiene acá otros significados que, ya sean peyorativos o cariñosos, exceden a lo afro y a la vez lo incluyen. Mientras que en Norteamérica las fronteras étnicas son tan rígidas como la que mantienen con México, en América Latina ha habido mucho más mestizaje, tanto biológico como cultural. ¿Eso quiere decir que aquí no hay desigualdad entre blancos y negros? En absoluto. Pero en América Latina en general y en el Río de la Plata en particular lo étnico es vivido de forma diferente que en Europa o Norteamérica. Eso mismo señalaba Rada cuando en diciembre de 2020 el uruguayo Edinson Cavani fue duramente sancionado en Inglaterra por decirle cariñosamente “negrito” a un amigo. Fue en esa ocasión que también dijo “A mí me encanta la palabra Negro. Por eso yo soy el Negro Rada”.
Lucía Desages
Bibliografía utilizada
Adamovsky, E. (2024). La fiesta de los negros. Una historia del antiguo carnaval de Buenos Aires y su legado en la cultura popular. Siglo XXI.
Marchetti González, P. (30 de agosto de 2026). “Presente negro” en Panamá Revista. https://panamarevista.com/presente-negro/











































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