top of page
06ec4b_fca26b446a664af5b9ed025c9aae2162~mv2.jpg

¿Por qué una Revolución Cubana? | #LatinoaméricaSinVueltas | Huellas de la Historia

El Padrino, una de las más importantes sagas del siglo XX. En la segunda película, el emblemático mafioso Michael Corleone se encuentra en La Habana en 1958 y entabla un diálogo muy interesante con otros hombres de negocios: él hace la observación de que a los soldados del régimen se les pagaba para luchar, pero a los rebeldes no y que, por lo tanto, tenían posibilidades de ganar. Su socio (y, a la vez, antagonista) Hyman Roth le responde que hacía décadas había rebeldes en Cuba y que nunca habían peligrado sus inversiones. Desde ya, la película se estrenó en 1974, quince años después del triunfo del Ejército Rebelde, de modo que el diálogo apunta a construir la inteligencia y capacidad de observación del protagonista. Sin embargo, se destacan en esa escena tres elementos clave de la historia cubana previa a la toma revolucionaria del poder en 1959: la influencia casi obscena del capital norteamericano en la isla, la larga historia de resistencia popular y el profundo compromiso de los revolucionarios en la lucha contra el dictador Batista. En este artículo se hablará sobre cómo era esa Cuba antes del triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959.


ree

La mayor de las islas Antillas fue codiciada por las grandes potencias del mundo desde la conquista que comenzó en 1492 a manos de la expedición de Cristóbal Colón. Su posición estratégica en el mar Caribe sigue revistiendo gran interés geopolítico al día de hoy. Por eso, no es casualidad que España haya hecho todo lo posible para sostener el dominio colonial aún mucho después de que la mayor parte de sus posesiones americanas hubieran alcanzado la independencia: Cuba y Puerto Rico fueron las últimas en independizarse de España y es conocido aún hoy el dicho español "más se perdió en Cuba", que demuestra cuánto dolió este hecho en la metrópoli. Ambas naciones, sin embargo, fueron sometidas inmediatamente al dominio estadounidense, motivo por el cual la independencia tuvo gusto a poco.


ree

Estados Unidos intervino en la guerra de independencia de Cuba y mantuvo una ocupación militar allí hasta 1902. No en vano, el apóstol de la independencia José Martí advertía contra el peligro norteamericano en su famosa carta a Manuel Mercado: "Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas; -y mi honda es la de David". Para asegurar el dominio sobre la isla, Estados Unidos impuso en la constitución cubana la Enmienda Platt, vigente desde 1901 hasta 1934, que otorgaba a la potencia del norte la potestad de intervenir en los asuntos internos de Cuba cuando lo creyera necesario. Al año siguiente se aseguraron el control del mercado cubano a partir del "Tratado de reciprocidad comercial" y poco después se les cedió la Bahía de Guantánamo, donde siguen manteniendo una base militar. Por las siguientes décadas, los norteamericanos controlaron los gobiernos cubanos así como la mayor parte de los medios de producción, incluyendo la banca, las comunicaciones y los servicios públicos. La enorme mayoría de las exportaciones totales de Cuba consistía en azúcar, de las cuales tres cuartas partes se producía en ingenios de capitales estadounidenses.


ESTUDIOS SOBRE SOCIALISMO EN CUBA
€5.00
Comprar ahora

Sin embargo, el pueblo cubano estuvo muy lejos de la pasividad. Muchos historiadores consideran a la Revolución que triunfó en 1959 como la parte final de un continuum histórico que comenzó con la Guerra de Independencia del siglo XIX y tuvo otro punto importante en la resistencia a la dictadura de Machado en la década de 1930. A lo largo de toda su historia, las y los cubanos lucharon contra la brutal desigualdad social, las terribles condiciones de vida de la mayoría de la población y el imperialismo norteamericano que lo controlaba todo.


Tras la Revolución popular de 1933 que derrocó a la sangrienta dictadura de Gerardo Machado, el sargento del Ejército Fulgencio Batista encabezó un cuartelazo para controlar la situación política en sus manos. Si bien en un primer momento hubo cierta expectativa popular de que tomara medidas a favor de las masas, pronto se reveló como el continuador de la agenda norteamericana que supo ser hasta el final. Aunque existieron otros presidentes en Cuba en el período, que gozaban de poquísima representatividad y sobre quienes pesaban muy serias denuncias de corrupción, Batista funcionó en gran medida como el poder detrás del poder.


De cara a las elecciones presidenciales previstas para 1952, Roberto Agramonte del Partido Ortodoxo se perfilaba como ganador por sobre Batista, quien se había postulado también como candidato. Frente a este panorama poco favorable, dio un golpe de estado el 10 de marzo, tan sólo 80 días antes de la jornada electoral. Tras ello, impuso una feroz dictadura. Suspendió la vigencia de la Constitución, ilegalizó al Partido Socialista Popular (el nombre que tenía Partido Comunista de Cuba en ese momento) y rompió relaciones diplomáticas con la URSS. La dictadura persiguió y reprimió ferozmente a sus adversarios políticos con armas y financiamiento enviado, claro está, por los Estados Unidos.


LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ (Fidel Castro)
€6.95
Comprar ahora

Un jovencísimo Fidel Castro Ruz realizó un reclamo por la vía legal contra el régimen frente al Tribunal de Garantías Constitucionales y, tras demostrarse fallido el recurso, comenzó a organizar la resistencia armada. Comandó un asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba, una de las mayores fortalezas militares de la isla, el 26 de julio de 1953. A pesar de ser derrotados y encarcelados, el movimiento se reagrupó y reemprendió la lucha a partir de 1956 con el objetivo de poner fin a la dictadura, restaurar la Constitución y mejorar la calidad de vida de las y los cubanos. No tuvo que esperar mucho para que se materialicen sus palabras en el alegato final de su juicio en 1953: "Condenadme, no importa. La historia me absolverá".


 Lucía Desages 


Bibliografía:

  • Castro Ruz, Fidel. (1983). La historia me absolverá. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana.

  • Cockcroft, James. (2001). América Latina y Estados Unidos. Historia y política país por país. Siglo XXI. México D.F.

  • Ford Coppola, Francis (Director). (1974). The Godfather II [Película]. Paramount Pictures.

  • González Aróstegui, Mely del Rosario. (2018). “El conflicto ideológico en los años fundadores de la Revolución Cubana y el dilema de los intelectuales” en Bolaño, César y otros. Cuba: el legado revolucionario y los dilemas de la izquierda y las fuerzas progresistas en América Latina. Clacso. Buenos Aires.

  • Guevara, Gustavo Carlos. (2017). “La Revolución Cubana” en Guevara, Gustavo Carlos (coord.), Sobre las Revoluciones Latinoamericanas del siglo XX. Newen Mapu. Buenos Aires. pp. 71-91.

  • Martí, José. (18 de mayo de 1895) “Carta a Manuel Mercado” obtenida en http://www.josemarti.cu/publicacion/a-manue-mercado-fragmento/ (consultado el 7 de septiembre de 2020).

  • Mires, Fernando. (2015). La rebelión permanente. Las revoluciones sociales en América Latina. Siglo XXI. México. Cap. 5. pp. 279-331.

  • Moniz Bandeira, Luiz Alberto. (2008). De Martí a Fidel. La Revolución Cubana y América Latina. Norma. Buenos Aires.

  • Petras, James. (1986). Clase, estado y poder en el Tercer Mundo. Casos de conflictos de clases en América Latina. Fondo de Cultura Económica. México.

  • Pierre-Charles, Gérard. (2003). Génesis de la revolución cubana. Siglo XXI. México.


--------------------------------


• Podcast:



• Recursos docentes:



• Charlitas de Historia:



Comentarios


Huellas
Artículos Recientes
Archivo
Seguinos
  • YouTube
  • Instagram
  • Spotify
  • Facebook
Buscar por Etiquetas
bottom of page