Invasiones: la Doctrina Monroe en Latinoamérica | #LatinoamericaSinVueltas | Huellas de la Historia
- Lucía Desages

- 10 feb
- 4 Min. de lectura
Tan sólo tres días tras el comienzo del año, el mundo entero amanecía con la noticia del bombardeo a la capital venezolana y el secuestro del presidente en funciones Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores. El suceso despertó reacciones muy diversas en todo el mundo, pero no es mi intención ahondar en ello ni en el espinoso tema de un régimen, el chavismo, que ha pasado por diferentes etapas, ni de Maduro, figura a todas luces controversial. Me interesa enmarcar lo ocurrido en la historia de nuestra región y pensar la amenaza, más o menos concreta pero siempre presente, que pesa sobre nosotros latinoamericanos: la invasión de Estados Unidos.

Si han seguido los procesos políticos de los últimos años en África occidental, sabrán que Francia continúa actuando como potencia neocolonial en sus antiguas colonias. En América Latina ocurre algo un tanto diferente: existe una dominación neocolonial, la de Estados Unidos, que no coincide con las anteriores, principalmente España y Portugal.
Historicemos un poco el proceso: entre las Trece Colonias que se independizaron el 4 de julio de 1776 y los actuales cincuenta estados no sólo hay 37 de diferencia, sino una superficie mucho más significativa de lo que el número en principio sugeriría. Por lo tanto, la historia de la conformación del territorio de los Estados Unidos como lo conocemos hoy en día es la historia de la conquista de territorios que estaban en manos originarias y otros en manos mexicanas. Entre los dirigentes políticos de los Estados Unidos de América desde sus primeros días circulaba la idea del "Destino Manifiesto", una noción de raíz religiosa por la cual ellos son el pueblo elegido por Dios y, por lo tanto, una nación superior a las demás, lo cual les otorga el derecho a entrometerse en los asuntos internos de otros países luchando contra "el mal".
Sobre esta base, a partir de 1823 (mientras todavía se desarrollaba la Guerra de Independencia contra las coronas española y portuguesa en todo el continente) se desarrolló la conocida Doctrina Monroe en la presidencia de James Monroe, que podemos resumir en la frase "América para los americanos", donde América sería todo el continente y los americanos, los estadounidenses. Es decir, de acuerdo a la Doctrina Monroe, las potencias europeas no deben intervenir en nuestro continente, que les estaba reservado a ellos. Por supuesto, ambas doctrinas no fueron sólo palabras vacías, sino que se tradujeron en hechos concretos: ya en la década de 1840 los norteamericanos se hicieron con aproximadamente la mitad del territorio mexicano y hacia fines de siglo no sólo derrocaron a la reina Lili'uokalani de Hawaii y se anexaron la isla, sino que intervinieron en las independencias de Cuba y Puerto Rico sometiendo a ambas, tal como nos recuerda Bad Bunny en Lo que le pasó a Hawaii. Puerto Rico fue anexionada como un "territorio no incorporado", es decir, una colonia en la que no daban la ciudadanía estadounidense a sus habitantes.
Cuba marcó un punto de inflexión en su política. Mucho antes de la independencia cubana, algunos de los padres fundadores, entre quienes hay figuras tan importantes como Thomas Jefferson y John Quincy Adams, ya manifestaron de forma clara sus intenciones de anexionarla, postura que incluso tenía adeptos dentro de la isla. Sin embargo, la resistencia de los independentistas, entre quienes se destacó el gran José Martí, dificultó esa vía. El dominio, entonces, no fue directo sino que se ejerció mediante la incorporación de la Enmienda Platt en la constitución (que daba la potestad a Estados Unidos de intervenir en los asuntos internos de Cuba cuando lo creyera conveniente) y la instalación de la base militar en Guantánamo, que continúa al día de hoy.
A partir de allí, las intervenciones militares norteamericanas en Nuestra América mantuvieron esta línea. En ocasiones, hubo invasiones directas como la de Granada en 1983, Panamá en 1989 o Venezuela en 2026. Otras veces, la intervención militar se realizó a partir de la alianza o colaboración con grupos locales, como en Guatemala en 1954 o en Nicaragua con los Contras en la década del '80. También existen muchos casos donde intervinieron mediante financiamiento, inteligencia y formación de las Fuerzas Armadas locales, como en las dictaduras del Cono Sur a lo largo del siglo XX, en Cuba con el apoyo (infructuoso) al dictador Fulgencio Batista o en Colombia en los '90 cuando buscaban capturar al narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.
Por supuesto, la vía militar en cualquiera de sus variantes es tan sólo una de las múltiples estrategias que Estados Unidos despliega en nuestra región. En materia económica han impuesto medidas de bloqueo como el que aún pesa sobre Cuba, cristalizado en las leyes Torricelli y Helms-Burton. Pero también nos someten con supuestas ayudas, que no son tales: desde la Alianza para el Progreso hasta los 20 mil millones de dólares que Trump entregó a su vasallo Milei, los Estados Unidos han utilizado la vía económica para decidir sobre las economías y los recursos de los países de Nuestra América.
En una mala interpretación de los intereses de Donald Trump y el Partido Republicano, muchos en Argentina creyeron que Trump es un proteccionista y eso, por lo tanto, lo hace mejor que Javier Milei, caracterizado como cipayo. No nos confundamos: ambos (y, lamentablemente, muchos otros en toda Latinoamérica) coinciden en la defensa de los capitales más concentrados. Capitales muchas veces en manos directamente norteamericanas pero si no, alineados (y aliados) a ellos. El gobierno del Make America Great Again avanza sin ningún tipo de escrúpulo no sólo sobre los inmigrantes y sectores racializados en su país, sino también sobre nuestras sociedades y la soberanía sobre nuestros territorios y recursos, siguiendo una larga línea histórica que lleva ya más de 200 años.
Lucía Desages
Bibliografía:
Cockcroft, James. (2001). América Latina y Estados Unidos. Historia y política país por país. Siglo XXI. México D.F.
Guevara, Gustavo Carlos (coord.), Sobre las Revoluciones Latinoamericanas del siglo XX. Newen Mapu. Buenos Aires. pp. 71-91.
López Palmero, Malena. (). "La Guerra de 1898 y el imperialismo norteamericano" en Pozzi, Pablo y Nigra, Fabio. Invasiones bárbaras en la historia contemporánea de los Estados Unidos.
Pierre-Charles, Gérard. (2003). Génesis de la revolución cubana. Siglo XXI. México.
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