top of page
06ec4b_fca26b446a664af5b9ed025c9aae2162~mv2.jpg

Tabú: usos políticos del pasado en Perú | #LatinoaméricaSinVueltas | Huellas de la Historia

hace 1 hora
6 min de lectura

El socialismo militar de Velasco Alvarado en Perú: reforma agraria, nacionalizaciones y el legado que todavía incomoda al poder. Un análisis sobre los usos políticos del pasado en Perú.


usos políticos perú

Por qué la historia del Perú sigue generando debate en el presente

Hay una frase de Benedetto Croce que todos los historiadores conocemos y repetimos: “toda historia es historia contemporánea”. Esto es porque formulamos desde el presente preguntas sobre el pasado; por eso el estudio de la historia nunca se agota: desde los distintos presentes hacemos diferentes preguntas al pasado. Pero a veces, pareciera que la frase cobra nuevas dimensiones cuando vemos el peso que los relatos sobre la historia tienen en la actualidad.


Cuando me disponía a escribir este artículo, que en un inicio iba a ser una presentación sencilla de la experiencia del Socialismo Militar en Perú a partir del gobierno de Juan Velasco Alvarado, consulté a un colega historiador peruano acerca de su perspectiva. Para mi sorpresa, me contó que el tema todavía (más de 50 años después) sigue siendo tan candente que comentarlo en redes sociales es arriesgarse a la censura y las penalizaciones por las denuncias de otros usuarios. En tiempos donde la Historia es cuestionada negando su utilidad, el pasado parece estar más presente y vivo que nunca.


El golpe de 1968 y el gobierno de Juan Velasco Alvarado

El 3 de octubre de 1968, un levantamiento de las Fuerzas Armadas Peruanas derrocó al poco popular gobierno de Fernando Belaúnde Terry. Fue reemplazado en el poder por una Junta Militar al mando del General Juan Velasco Alvarado, quien llevó adelante un gobierno completamente diferente al de, por ejemplo, la Junta Militar que en ese momento gobernaba Argentina.


Velasco planteó que su gobierno era socialista, pero no marxista y llevó adelante políticas antiimperialistas y muy populares tales como la Reforma Agraria, la nacionalización del petróleo, la minería y la pesca, una reforma educativa que incluyó la educación bilingüe (oficializando las lenguas originarias) y una valorización en general de las identidades indígenas, por ejemplo generalizando en distintos ámbitos el uso del quechua. Su gobierno sería, sin embargo, breve. A partir de 1973 su salud comenzó a deteriorarse, situación que militares disidentes aprovecharon para llevar adelante el Tacnazo, el golpe de Estado que lo depuso en agosto de 1975. Velasco Alvarado falleció dos años después sin dejar herederos políticos.


El socialismo militar peruano en el contexto latinoamericano

Esta experiencia fue muy distinta a la mayoría de los gobiernos de Perú, aunque no parece ser algo muy diferente a otros procesos latinoamericanos que ya habían tenido lugar para ese entonces. La Reforma Agraria y las nacionalizaciones del petróleo e industrias clave, por ejemplo, fueron medidas adoptadas por muchos gobiernos de la región, la mayoría de los cuales distaron muchísimo de ser socialistas, como el gobierno de Lázaro Cárdenas en México. ¿Por qué seguirá molestando entonces en Perú el legado de Velasco Alvarado?


Los usos políticos del pasado en Perú

Sendero Luminoso y el desmantelamiento de las reformas velasquistas

Los gobiernos que le siguieron procuraron deshacer las reformas velasquistas. La participación del estado en la economía se redujo progresivamente, la reforma educativa también fue revertida y se profund izaron medidas de corte neoliberal. Frente a esto, la organización Sendero Luminoso decidió en 1977 pasar a la vía armada, senda que iniciaría en 1980, de forma mucho más tardía que la mayoría de los movimientos políticos armados en la región. La organización liderada por Abimael Guzmán generó muchísimo rechazo por su accionar en amplios sectores de la sociedad peruana pero también en la mayor parte de las vertientes marxistas y socialistas en todo el mundo.


De Alan García a Alberto Fujimori: la crisis de los años 80 y 90

Los gobiernos constitucionales de la década de 1980 fueron muy inestables. Al reelecto Belaúnde lo sucedió el aprista Alan García, quien al fin de su mandato enfrentaba la oposición del empresariado tras anunciar la estatización de la banca (que no pudo llevar a cabo), una hiperinflación y también el recrudecimiento del accionar armado de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. Esta coyuntura explica el ascenso de un outsider de la política, Alberto Fujimori, que venció al escritor Mario Vargas Llosa en la segunda vuelta electoral de 1990. Fujimori se transformó en sinónimo de neoliberalismo y corrupción, y llevó adelante un gobierno que se transformó en dictatorial a dos años de asumir, tras el fujimorazo.



Después de diez años de gobierno, habiendo logrado ser reelecto para un tercer mandato (a pesar de que no está permitido por el texto constitucional), renunció desde Japón tras el escándalo de los Vladivideos, que mostraban a Vladimiro Montesinos, su mano derecha, sobornando a un congresista de la oposición. Más allá del episodio, las bases que sentó el fujimorismo no fueron modificadas por ningún gobierno posterior: el modelo económico neoliberal no fue modificado por ningún gobierno posterior, aún cuando provenían de sectores políticos muy diferentes.


Crisis de corrupción y el ascenso de Keiko Fujimori: usos del pasado político en Perú

Al igual que Fujimori, todos los presidentes que le siguieron estuvieron envueltos en escándalos de corrupción. La crisis política en Perú ha sido tal que en la última década hubo diez presidentes. Este año, Keiko Fujimori, hija del dictador, asumió la presidencia, la cuarta vez que se postuló como candidata. Si bien hay mucho de continuidad en su elección, ya que el fujimorismo controló en mayor o en menor medida a los últimos gobiernos, no deja de inscribirse en este movimiento más general de ascenso de las extremas derechas en todo el mundo y particularmente en nuestra región.


Tanto comparte con estos movimientos que en su campaña de 2021 afirmó que las elecciones se trataban de una batalla entre “los mercados y el marxismo”, aunque Pedro Castillo negó públicamente identificarse como marxista. Pero sabemos que, en este momento histórico, los límites entre el comunismo y cualquier movimiento progresista han sido borrados por una parte de la opinión pública y todo proyecto político que contemple algún grado de intervención estatal en aliviar los padecimientos de los más humildes es tildado de socialista, aun cuando dista de serlo.


Por qué el legado velasquista incomoda al poder

Es bajo esta lógica que experiencias como la velasquista resultan un recuerdo peligroso para el poder. Perú ha logrado, como pocos países de la región, una continuidad en la dirección económica por más de treinta años más allá de los vaivenes políticos.


El hablar de un proyecto político y social alternativo, de independencia económica, de inclusión de las mayorías y/o de reivindicación de la cultura indígena, instala la posibilidad de que algo así pueda volver a soñarse. Y el poder no está dispuesto a dejar que eso ocurra. Porque estudiar Historia es más que la trillada frase “conocer el pasado para que ciertos eventos no vuelvan a ocurrir”: conocer el pasado también nos permite imaginar futuros posibles deseables.


Eso es lo que sigue molestando.


Lucía Desages


Bibliografía para estudiar la historia reciente del Perú

  • Guevara, G.C. (coord.). (2013). Sobre las revoluciones latinoamericanas del siglo XX. Newen Mapu.

  • Bardales Sihue, R. M., Berrocal Guerra, J. D., Lazo García, V., & Vargas de la Cruz, M. S. (2022). Metáforas y metonimias en el debate presidencial entre Pedro Castillo vs. Keiko Fujimori. Lengua y Sociedad. Revista de Lingüística Teórica y Aplicada, 21(1), 89-108. https://doi.org/10.15381/lengsoc.v2lil.22470

  • Carrasco Cortez, V. (2023). Crisis política en el Perú: cambios profundos y consecuencias importantes del «golpe» de diciembre de 2022. Acta Herediana, 66(1). https://doi.org/10.20453/ah.v66i1.4539

  • Carreras, M. (2013). Presidentes outsiders y ministros neófitos: un análisis a través del ejemplo de Fujimori. América Latina Hoy, 64, 95-118. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30827842005

  • Degregori, C. I., Coronel, J., del Pino, P., & Starn, O. (1996). Las rondas campesinas y la derrota de Sendero Luminoso. Instituto de Estudios Peruanos (IEP) / Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.

  • Escárzaga, F. (2001). Auge y caída de Sendero Luminoso. Bajo el Volcán, 2(3), 75-97. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28600305

  • García Montero, M. (2001). La década de Fujimori: ascenso, mantenimiento y caída de un líder antipolítico. América Latina Hoy, 28, 49-86.

  • Hoyos-Benavides, A. J. (2025). Prisión preventiva y proporcionalidad: arbitrariedad en los requerimientos fiscales a partir del caso Keiko Fujimori en Perú. Revista CES Derecho, 16(2), 131-145. https://doi.org/10.21615/cesder.7905

  • Méndez, C. (2026, 28 de julio). Cambio de mando sin cambio: una memoria del presente. La República.

  • Reyna, C. (2000). La anunciación de Fujimori: Alan García 1985-1990. DESCO (Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo).

Comentarios


Huellas
Artículos Recientes
Archivo
Seguinos
  • YouTube
  • Instagram
  • Spotify
  • Facebook
Buscar por Etiquetas
logo huellas 2026.jpg
bottom of page