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"Hay un fusilado que vive": cómo llevar la Revolución Libertadora al aula | Huellas en el Aula | Huellas de la Historia

hace 2 horas
3 min de lectura
revolución libertadora

A fines de 1956, una noche de calor en un café de La Plata, un hombre se acercó al periodista Rodolfo Walsh y le dijo una frase que le cambió la vida: «Hay un fusilado que vive». Walsh no sabía todavía que esa frase lo iba a llevar a buscar sobrevivientes, viudas y testigos durante meses, ni que de esa búsqueda iba a salir Operación Masacre, uno de los libros fundacionales del periodismo de investigación en América Latina.


Si das Historia en el secundario, sabés que pocas escenas atrapan tanto a un curso como esa. Y sabés también lo difícil que es que el período 1955-1958 no quede como una lista de nombres y decretos entre el peronismo y Frondizi. De eso trata este artículo y la planificación que armé para resolverlo.


El contexto: una dictadura que se llamó a sí misma «revolución»

El 16 de septiembre de 1955 un levantamiento militar iniciado en Córdoba, con apoyo de la Marina, derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. Sus protagonistas lo bautizaron "Revolución Libertadora". El peronismo, en cambio, la recordaría como "la Fusiladora".


La dictadura tuvo dos etapas. La primera, breve, fue la del general Eduardo Lonardi y su consigna "Ni vencedores ni vencidos". La segunda, desde noviembre de 1955, fue la de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas. En esa etapa se buscó borrar al peronismo de la vida pública: el Decreto 4161 prohibió nombrar a Perón y a Evita, se intervino la CGT y el cadáver de Eva Perón fue secuestrado. En lo económico, el Plan Prebisch y el ingreso al Fondo Monetario Internacional corrieron al Estado del centro de la economía.


En junio de 1956, tras el fallido levantamiento del general Valle, la dictadura aplicó la ley marcial y fusiló a 27 personas entre militares y civiles. Entre ellas estaban los vecinos de Florida llevados al basural de José León Suárez, que habían sido detenidos antes de que la ley marcial estuviera vigente. Esa es la historia que Walsh sacó a la luz.


¿Cómo enseñamos la Revolución Libertadora?

La Revolución Libertadora abre casi treinta años de inestabilidad institucional. Ahí empiezan la proscripción de la mayoría del electorado, el uso del terror estatal contra opositores y la tutela militar sobre los gobiernos civiles. Entender 1955 es entender buena parte de la Argentina que vino después.


Por eso la planificación está construida alrededor de una pregunta que los estudiantes pueden discutir de verdad: ¿revolución o dictadura? La pregunta no se responde con el manual. Se responde trabajando con fuentes: los comunicados de la CGT, las palabras de un canciller del gobierno golpista, el texto del Decreto 4161, el relato de Walsh y el editorial con que Clarín celebró la represión al día siguiente de los fusilamientos.


Cinco puntos que no pueden faltar en una clase sobre el tema

  1. El nombre importa. Empezá por la disputa entre «Libertadora» y «Fusiladora». Es la puerta de entrada más rica para trabajar cómo se construyen los relatos sobre el pasado.

  2. El frente golpista no era uno solo. La diferencia entre Lonardi y Aramburu explica por qué la dictadura se endureció en pocos meses.

  3. La desperonización fue una política de Estado. Prohibir palabras, canciones e imágenes es un buen disparador para pensar por qué un gobierno le teme a los símbolos.

  4. La economía también cuenta. El Plan Prebisch y el ingreso al FMI permiten preguntar quién ganó y quién perdió con el nuevo modelo.

  5. José León Suárez, con Operación Masacre en la mano. Comparar el relato de Walsh con la prensa de la época enseña, de paso, a leer críticamente los medios.


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Una planificación lista para usar

Para no tener que armar todo desde cero, preparé una secuencia didáctica completa para 5.º año, pensada para dos clases de 80 minutos. Incluye:

  • Guía docente en PDF con los tiempos de cada momento de la clase, los contenidos que tenés que dar en cada bloque y una línea de tiempo del período.

  • PowerPoint de 23 diapositivas con notas para el docente, imágenes de época y el video de Huellas de la Historia como disparador.

  • Fuentes listas para trabajar en el aula: Walsh, el Decreto 4161, la CGT y la prensa de 1956.

  • Dos actividades, una de análisis de fuentes y otra de lectura y escritura, con respuestas orientativas y criterios de evaluación.


Lo armé a partir de mis propias clases y de años de divulgación en Huellas de la Historia, para que el viernes a la noche no tengas que estar preparando la clase del lunes.


DICTADURA DE 1955: Revolución Libertadora (Clase de Historia - secundaria)
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Y si querés repasar el tema antes de llevarlo al aula, podés leer el artículo «La Revolución Libertadora: el golpe de Estado de 1955» en huellasdelahistoria.com.

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