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Entre el cálamo y el papiro: el ideal de escriba egipcio | Columnas de Egipto | Huellas de la Historia

Descubre quiénes fueron los escribas del antiguo Egipto, por qué representaban un ideal de prestigio y poder, y qué revela la Sátira de los Oficios sobre la educación, la literatura sapiencial y la sociedad egipcia.


escriba egipcio david basano

Introducción: la Sátira de los Oficios como fuente para entender al escriba egipcio

En esta Columna de Egipto te propongo, estimado/a lector/a, indagar en la figura del escriba del antiguo Egipto a partir de la lectura, que te invito a realizar de forma conjunta, de una fuente proveniente de la literatura sapiencial egipcia, conocida como La Sátira de los Oficios; esto implica explicar, al menos, dos aspectos previos para tener en cuenta. Por un lado, por literatura sapiencial entendemos aquellas producciones escriturarias que tuvieron como propósito fines aleccionadores en tanto su contenido brindaba una suerte de lecciones de vida, modelos de comportamiento, es decir: formas de construir la subjetividad de aquellos sujetos que tenía como destinatarios (no puede dejar de mencionarse que dichas producciones podían ser resultado de los amplios entramados políticos/religiosos en los que se insertaban). Por otro lado, la lectura que voy a proponerte indaga en una fuente que tuvo como posible contexto de producción originario el Reino Medio (Dinastía XII) egipcio pero que siguió produciéndose y circulando ampliamente en la historia de esta civilización; por ello la lectura que te propongo indagará en determinados aspectos que nos permiten pensar en cómo los propios egipcios (ligados a la clase dominante) (re)construían el ideal de ser escriba, un ideal que puede abordarse desde una amplia gama de materiales, para este caso será con dicha Sátira.


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¿Qué narra la Sátira de los Oficios egipcia?

La misma nos presenta una situación familiar, un padre, Hety, navega por el río Nilo en una barca junto a su hijo, Pepy, dirigiéndose hacia una prestigiosa escuela de escribas en el sur. En el transcurso de la travesía acuática el padre despliega una oratoria basada en un sinfín de argumentos que resaltan la importancia y centralidad de convertirse en un escriba por los beneficios que ello conlleva; en esa oratoria, Hety, ensalza la figura del escriba denostando toda otra ocupación, con la intención de que todo lo dicho haga mella en el corazón de Pepy y lo guíe y asegure a cumplir los objetivos que su padre anhela para él.


La alfabetización y la educación en el antiguo Egipto: las Casas de la Vida

En Columnas de Egipto anteriores se mencionó la importancia de la educación para las clases dominantes egipcias, máxime si se recuerda que la alfabetización rondaba en torno al 1% de la población, y que dicha alfabetización podía ser diferenciada, incluso, dentro de la propia clase dominante. Por lo tanto, acceder al dominio de la técnica de la escritura aseguraba una posición dominante, esto merece ser atendido puesto que no necesariamente todo miembro de dicha clase dominaba este arte. Volviendo a la historia familiar presente en la Sátira, Hety estaría acompañando a su hijo, Pepy, hacia estos espacios de formación conocidos como Per Ankh, Casas de la Vida, instituciones que fueron vehículo de selección y transmisión de conocimientos, constructoras de sentido y, para el caso que nos interesa, del ideal de ser escriba en el antiguo Egipto. Comencemos a indagar en los argumentos que esgrime Hety para alentar (¿o convencer?) a su hijo de cumplir satisfactoriamente su instrucción.


Los argumentos de Hety: el sufrimiento de los oficios manuales frente al escriba

Hety enuncia que el cuerpo del escriba está libre de sufrimiento como sí lo padecen los sujetos vinculados a diferentes oficios como lo son el campesino, el herrero, el pescador, el alfarero, entre otros. Dichos sufrimientos vienen ligados, siempre siguiendo a Hety, al ejercicio de esos oficios que exponen al cuerpo o diferentes tipos de peligro o inclemencias, por ejemplo:

“El artesano que esgrime la azuela está mas fatigado que un campesino; su campo es la madera; su arado es la azuela de bronce. (Aún) de noche, está ocupado, aunque ha hecho más de lo que sus brazos pueden hacer. (Aún) durante la noche tiene la luz encendida.”

El artesano y la fatiga del trabajo manual

Esas palabras, en boca de Hety, resaltan no solo el cansancio producto de oficios que fatigan al cuerpo (incluso al punto del agotamiento extremo ya que indica que los brazos del artesano se encuentran extenuados y la labor sigue demandando energía), también indica que los demás oficios exigen demasiado tiempo, más allá del día y la luz solar, la jornada no tendría finitud. Cabe resaltar la exageración como un elemento necesario en la construcción narrativa de la Sátira, lo que no deja de permitirnos pensar cómo eran percibidos los oficios por los propios egipcios. Por ello, Hety, desde su oratoria inscripta en la narrativa textual, ya ejerce una acción pedagógica sobre su hijo, puesto que enseña y aconseja a Pepy. Esto permite indagar en el rol de los espacios privados, la familia y el hogar, como instancias formativas en la identidad escribal, algo que también arrojaría luz en el entendimiento del funcionamiento de la educación por fuera de los espacios institucionalizados y vinculados con el palacio o el templo egipcio, que configurarían la esfera estatal.


El cortador de cañas y los peligros del Delta

¿Qué otros argumentos tenía Hety para ser oídos por su hijo rumbo al destino? Presta atención al medioambiente en el cual se desarrollaban otras profesiones, indicando que los mismos no están libres de peligros para aquellos que debían habitarlos durante sus trabajos, ilustrativo de este aspecto es la descripción del oficio del cortador de cañas:


“El cortador de cañas ha de viajar al Delta para coger flechas para sí mismo. Después de haber hecho más de lo que sus brazos pueden hacer, los mosquitos lo han matado, las moscas lo han destrozado y ha quedado (como) cortado a trozos.”

Suciedad corporal e intemperie en los oficios manuales

Mientras que en el caso del cortador de cañas vuelve a hacer hincapié en la jornada extensa, agobiante, agregando el elemento de la fauna hostil al cuerpo del cortador, para el caso del albañil y del alfarero agrega el tópico de la suciedad corporal ya que el alfarero se hunde e impregna de barro mientras que el albañil tiene los brazos llenos de tierra y sus ropajes no son más que un mero taparrabos y un cordel en su “trasero”. Entonces, este tipo de oficios manuales y a la intemperie, resultan en la construcción de cuerpos sucios, expuestos a la fauna hostil pero también a las inclemencias del medioambiente y del paso del tiempo: “El mensajero sale a los desiertos dejando sus propiedades a sus hijos, temeroso de leones y los asiáticos. Se reconoce a sí mismo (solo) cuando está de vuelta en Egipto.”


El fabricante de flechas y los réditos ínfimos de los oficios manuales

Hety también insiste en los réditos ínfimos de otros oficios en comparación con el tiempo y la energía invertidos, además de los incuantificables peligros; esto queda claro cuando señala a su hijo lo siguiente: “El fabricante de flechas queda débil cuando salea los desiertos. Es más lo que ha de dar a su asno que el valor del trabajo que hace para ello.”


El ideal positivo del escriba según Hety

El padre no explica, de forma directa, lo que es ser un escriba, sino que realiza toda una comparación negativa de la cual se desprende que el escriba es el espejo opuesto a la realidad penosa (¡Míralos en su miseria!, llega a decir Hety) que experimentan los demás trabajadores enunciados en los argumentos, tal es así que del escriba, Hety, solo puede enunciar maravillas y ciertos consejos para evitar comportamientos inapropiados o que podrían ser contraproducentes para el prestigio de quien alcanza tal título. En ese sentido, Pepy escucha de su padre que el escriba no tiene jefe ni persona que le ordene, más bien es el escriba el que ocuparía esa posición de poder en comparación con los otros oficios; también indica que no debe meterse en riñas, que debe ser paciente ante su señor, que al transmitir un mensaje no debe omitir ni añadir palabra alguna puesto que debe ser fiel al comunicado que se le ha confiado transmitir, no debe mentir. Pepy también escucha, por boca de su padre, que el escriba estará en contacto con la clase dominante egipcia, que será bien visto si cumple con los consejos que le son dados, que el escriba goza de buen comer y de los bienes del palacio.


La Sátira de los Oficios como herramienta pedagógica e identidad social escribal

De lo anteriormente expuesto, la Sátira no narra ni describe, necesariamente, una realidad absoluta en torno a la profesión del escriba, más bien podemos pensar que la (re)construye en función de las necesidades de la clase dominante, desde los albores de la dinastía XII hasta, incluso, el Reino Nuevo egipcio. Dicha Sátira funcionó como texto escolar para ser copiado en las Casas de la Vida, acción que no solo repercutía en ejercicios de copiado para dominar una técnica de escritura, sino que también funcionaba como un instrumento que vehiculizaba la construcción de una identidad escribal, identidad que era construida en la propia praxis pedagógica (copiar, leer) pero también en la internalización de las normas e imágenes de sí mismos que proyectaba la misma narrativa. Y esa imagen que buscaba cohesionar un colectivo escribal no homogéneo (hubo escribas con diferentes niveles de alfabetización en función de los espacios en los cuales ejercían sus funciones, piénsese en el escriba del templo, del palacio, el médico, el contador del ganado, etc.) funcionaba, a su vez, como una marca de diferenciación social puesto que el portador del cálamo, del papiro, de la tinta y del estuche era ya un sujeto de poder entre la sociedad egipcia, incluso los propios objetos que intervenían en el proceso de la escritura se convirtieron, ellos mismos, en herramientas de poder y prestigio.



Bibliografía para el Antiguo Egipto

  • Avrin, L. (1991). Scribes, script, and books: The book arts from Antiquity to the Renaissance. American Library Association / The British Library.

  • Baines, J. (1983). Literacy and ancient Egyptian society. Man, 18(3), 572-599. https://www.jstor.org/stable/2801598

  • Gardiner, A. (1938). The House of Life. Journal of Egyptian Archaeology, 24(2), 157-179. https://www.jstor.org/stable/3854786

  • Ingold, T. (2013). Los materiales contra la materialidad (trad. B. Hirose). Papeles de Trabajo. Revista Electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín, 7(11), 19-39.

  • Lichtheim, M. (1975). Ancient Egyptian literature: Vol. I. The Old and Middle Kingdoms. University of California Press.

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  • Salem, L. (2014). Literatura, memoria y política: La construcción del pasado en el Reino Medio egipcio. Veleia, 31, 183-198. https://ojs.ehu.eus/index.php/Veleia/article/view/13339/14416

  • Serrano Delgado, J. M. (1993). Textos para la historia antigua de Egipto. Cátedra.



Preguntas frecuentes sobre los escribas egipcios

¿Qué era un escriba en el antiguo Egipto?

El escriba era un funcionario especializado en la lectura y la escritura que desempeñaba tareas administrativas, religiosas, económicas y políticas. Debido a que la alfabetización alcanzaba a un porcentaje muy reducido de la población, dominar la escritura otorgaba prestigio, autoridad y acceso a los espacios de poder.


¿Qué es la Sátira de los Oficios?

La Sátira de los Oficios es una obra de la literatura sapiencial egipcia, probablemente compuesta durante el Reino Medio, en la que un padre llamado Hety intenta convencer a su hijo Pepy de convertirse en escriba. Para ello, compara este oficio con otros trabajos manuales, resaltando sus ventajas y el prestigio que otorgaba.


¿Por qué los escribas eran tan importantes en el antiguo Egipto?

Los escribas eran indispensables para el funcionamiento del Estado egipcio porque registraban impuestos, administraban recursos, redactaban documentos oficiales, copiaban textos religiosos y garantizaban la conservación del conocimiento. Su formación los convertía en parte de la élite administrativa.


¿Qué era la literatura sapiencial egipcia?

La literatura sapiencial estaba formada por textos con fines educativos y morales que transmitían modelos de comportamiento, valores y enseñanzas para las futuras generaciones. Estas obras también contribuían a reforzar el orden político y social del antiguo Egipto.


¿Qué eran las Casas de la Vida (Per Ankh)?

Las Casas de la Vida, conocidas en egipcio como Per Ankh, eran instituciones dedicadas a la formación de escribas, la copia de manuscritos, la conservación del conocimiento y la transmisión de saberes vinculados con la administración, la religión y la cultura.


¿Cómo se formaban los escribas egipcios?

La formación incluía años de aprendizaje de la escritura, la lectura y la copia constante de textos. Muchas obras, como la Sátira de los Oficios, se utilizaban como ejercicios escolares y, al mismo tiempo, transmitían los valores e ideales propios de la identidad escribal.


¿La Sátira de los Oficios describe la realidad del antiguo Egipto?

No necesariamente. Más que ofrecer una descripción objetiva de la sociedad egipcia, el texto construye un modelo ideal del escriba, exagerando las dificultades de otros oficios para destacar el prestigio y las ventajas sociales asociadas a quienes dominaban la escritura.


¿Qué revela este texto sobre la sociedad egipcia?

La obra permite comprender cómo la escritura funcionó como un instrumento de diferenciación social y de poder. Además, muestra el papel de la educación, la familia y las instituciones en la construcción de la identidad de las élites del antiguo Egipto.


¿Por qué este artículo es importante para comprender el antiguo Egipto?

Porque analiza una fuente histórica fundamental para entender la educación, la cultura escrita y la construcción del prestigio social en el antiguo Egipto, mostrando cómo los propios egipcios concebían el oficio del escriba y su lugar dentro de la sociedad.

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