Elecciones en Colombia ¿Un país a contramano de la región? | #LatinoaméricaSinVueltas | Huellas de la Historia
- Lucía Desages

- hace 9 horas
- 5 min de lectura
Este 31 de mayo hay elecciones en Colombia. En las urnas se decide si este país latinoamericano continúa en la senda transformadora iniciada por el gobierno de Petro o si vuelve a modelos políticos del pasado.

En estos días, Colombia está en el centro de las miradas de nuestra región. No sólo por el reciente fallecimiento de la gran Totó la Momposina, una de las más icónicas voces de Latinoamérica, sino por las próximas elecciones presidenciales que pintan un panorama bastante incierto.
Quien lidera las encuestas es Iván Cepeda, de Pacto Histórico, el espacio político del actual presidente Gustavo Petro. El segundo en intención de voto es el ultraderechista Abelardo de la Espriella, empresario y declarado admirador de Trump, Milei y Bukele, abogado defensor de paramilitares y sujetos involucrados en estafas, que tiene una agenda económica neoliberal pero profundamente conservadora en términos de género y derechos humanos. En un tercer puesto se encuentra Paloma Valencia, de Centro Democrático, el partido de Álvaro Uribe. Como en Colombia hay ballotage si el primer candidato no sobrepasa el 50% de los votos, el mayor riesgo para la izquierda es que los votantes de Valencia opten por de la Espriella en la segunda vuelta.
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Las últimas décadas en Colombia
A menudo, Colombia parece estar a contramano de los procesos políticos que ocurren en nuestra región. Mientras la mayor parte de los países sudamericanos atravesaban un ciclo de gobiernos progresistas y trazaban políticas de integración regional, que se cristalizaron en iniciativas como el ALBA o la UNASUR, Colombia era gobernada por los derechistas Álvaro Uribe Vélez primero y Juan Manuel Santos después, línea política que continuó hasta 2022, cuando terminó el mandato de Iván Duque.
Al igual que en prácticamente todo el mundo, el oficialismo perdió las elecciones presidenciales post-pandemia. Sólo que esto implicaba volver a estar a contramano de las tendencias regionales: quien triunfó fue Gustavo Petro, ex militante de la guerrilla M-19 y considerado por muchos como el primer presidente de izquierda de Colombia, mientras muchos países de la región giraban a la derecha, Argentina incluida.
Antecedentes políticos en Colombia
Para quienes conocen poco de su historia, sobre todo dos datos suelen ser los que se vienen a la mente cuando se habla sobre Colombia: guerrillas como las FARC que siguieron operando mucho más tiempo que las del resto de la región y el narcotráfico, ambas ligadas profundamente a la violencia. Aún en series como Narcos, que cristalizan muchísimos prejuicios y estereotipos propios de Hollywood, podemos observar algunos elementos clave de la realidad colombiana, como la violencia (tanto estatal como de otros grupos de la sociedad civil) y la marginalidad y exclusión de grandes porciones de la población, segregadas en barrios periféricos de grandes ciudades.

La violencia política ha marcado la historia colombiana desde, al menos, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, líder del Partido Liberal, el 9 de abril de 1948, que causó la enorme insurrección popular conocida como el Bogotazo. Desde entonces, independientemente de quién ocupase el gobierno, el ciclo político estuvo caracterizado por una gran injerencia de los Estados Unidos, que exigía la aplicación de programas políticos y sociales muy duros para el pueblo colombiano, así como por la violencia política.
Desde la década de 1960, grupos guerrilleros como las FARC o el ELN comenzaron a operar en Colombia, a lo cual el estado oponía una brutal represión. A esto se le sumó el accionar de grupos paramilitares de extrema derecha y, posteriormente, los carteles de narcotráfico.
Neoliberalismo, Lawfare y violencia
Colombia comenzó su ciclo neoliberal a comienzos de la década de 1990, durante la presidencia de César Gaviria, electo tras el asesinato de cuatro candidatos a manos del narcotráfico. Si bien se inscribió en esta tendencia general post- Guerra Fría de gobiernos neoliberales con políticas de ajuste, recorte social y privatizaciones, en el caso colombiano la enorme presencia norteamericana (común a toda Latinoamérica) se profundizó en el plano armado por la guerra contra el narcotráfico. Por ejemplo, fue justamente durante la gestión de Gaviria que el Bloque de Búsqueda, entrenado por las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, asesinó a Pablo Escobar.
Cuando el presidente socialdemócrata Ernesto Samper, electo en 1994, pretendió interrumpir la implementación del proyecto neoliberal, la reacción en su contra no se hizo esperar. De hecho, Samper fue acusado de recibir dinero del Cartel de Cali en el Proceso 8000, hoy reconocido como uno de los primeros casos de Lawfare en la región. Si bien fue hallado inocente, la campaña de desprestigio en su contra no tenía vuelta atrás. Al finalizar su mandato en 1998, se sucedieron en Colombia cuatro presidentes de derecha que se mantuvieron en el poder por 24 años.
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Resistencia popular y la masacre de Siloé
Las medidas de estos gobiernos, sin embargo, no fueron aplicadas sin resistencias. Sin detenernos en cada caso, mencionaré únicamente que durante la administración de Duque, una serie de Paros Nacionales paralizó el país.
Uno de ellos, en 2021 (motorizado también por los desastres sociales y económicos saldo de la pandemia) fue escenario de la Masacre de Siloé, en la que las fuerzas del estado asesinaron a 16 personas de la comuna 20 de Cali, incluyendo a tres jóvenes que ni siquiera participaban de las protestas.

La violencia estatal hacia la población más humilde no era nueva en Colombia. Tampoco lo era la falta de reconocimiento de su responsabilidad por parte del estado ni la falta de políticas de memoria o la falta de juzgamiento a los responsables estatales.
El gobierno de Petro y los interrogantes hacia el futuro por las elecciones en Colombia
El gobierno de Gustavo Petro no sólo tomó medidas populares que impactaron directamente en la reducción de la pobreza y en el mejoramiento de las condiciones de vida de la mayoría de la población. También se convirtió en un referente a nivel internacional y se enfrentó directamente a presidentes ultraderechistas como Trump y Netanyahu.

Tras este breve repaso histórico en Colombia, vemos que se enfrentan dos modelos completamente diferentes: de un lado, Iván Cepeda, de izquierda, hijo de un senador asesinado por grupos paramilitares; del otro, Abelardo de la Espriella, empresario y abogado defensor de paramilitares. Colombia, como todo el mundo, se dirime entre dos modelos opuestos, que se polarizan cada vez más en medio de la crisis de los partidos políticos tradicionales. Por eso, estas elecciones nos interpelan en todas las latitudes.
Lucía Desages
Bibliografía para Historia Reciente de Colombia
López Obregón, C. (2023). "Colombia, precursora del lawfare en América Latina" en Samper, E., Ramina, L. y Proner, C. (coord.). Guerras jurídicas contra la democracia. El lawfare en América Latina. Volumen I. Escuela de Estudios Latinoamericanos y Globales. pp. 42-80.
Scolaro, F. (2024). "Donde habita la memoria : Un análisis del Museo Popular de Siloé, espacio de memoria colectiva y resistencia popular". Aletheia 15(28-29), Artículo e198. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.18343/pr.18343.pdf
Universidad Nacional de Lanús (UNLa). (s.f.). Atlas Histórico de América Latina y el Caribe. Recuperado de http://atlaslatinoamericano.unla.edu.ar/
Valdivieso, J. (2022). "A un año del paro nacional, Siloé busca justicia para sus muertos". UTADEO. https://www.utadeo.edu.co/es/articulo/crossmedialab/277626/un-ano-del-paro-nacional-siloe-busca-justicia-para-sus-muertos
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