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Sobre el contenido mismo de la fuente: avance de la homogeneización del trabajo y resistencias [Part


La fuente condensa en si misma todas las contradicciones del sistema de trabajo para 1923. Tanto en el proceso productivo como a nivel de la organización sindical. Es por eso que puede dividirse el documento en dos secciones diferenciadas que son complementarias aunque en cierta medida contradictorias entre sí. La primer sección será sobre el contenido del título “CUT DOWN THE HOURS OF WORK!”[1] que versa sobre diferentes cuestiones que hacen a las largas jornadas de trabajo, los niveles de salarios, la incorporación de mano de obra extranjera y el ejército de reserva. La segunda parte es la que se encolumna detrás del “PREAMBLE OF THE INDUSTRIAL WORKERS OF THE WORLD”[2] en donde recuperan la tradición marxista y anticapitalista originaria la organización sindical de 1905.


  1. CUT DOWN THE HOURS OF WORK!

A través de la argumentación del documento podemos notar que para 1923 los I.W.W. observan un avance patronal a nivel mundial sobre las jornadas laborales. Yendo al caso especifico de los Estados Unidos de América, realizan un pequeño estudio de caso sobre los trabajadores madereros del noroeste en 1917. Allí se combina la lucha por la reducción de la jornada laboral de 10 horas a 8 horas y la estafa de los patrones sobre los salarios. Por medio de un seguimiento sobre el margen de las retribuciones, observan que en principio ofrecían un aumento considerable por una hora más de trabajo (de 8 a 9) que luego con los márgenes de inflación su valor real se vería disminuido, por lo cual, con la consecuente caída de precios para controlar la inflación, el salario descendió por la misma cantidad de horas (9 horas).[3]

Este estudio de caso introduce en el panfleto, a la mirada más general del sistema laboral. Se hace hincapié en que la actitud de los patrones es siempre aumentar las horas de trabajo para extraer mayor cantidad de beneficio y observa como los portavoces de los grandes capitalistas de la prensa como Hinman y Forbes predican que "a sufficiently long workday to bring a fair profit to the manufacturer, which means in some industries nine hours, and in others ten"[4]. En clara sintonía con Judge Gary (presidente del Trust del Acero) que para 1922 declara que “the twelve-hour day must be continued in the steel industry because foreign laborers accustomed to long hours and industrious lives, would leave the employ of the United States Steel Corporation and work elsewhere if they were put on a shorter workday!”[5]. De esta forma intentan demostrar como todo un aparato estaba detrás del avance patronal por mayores jornadas laborales.

En un pequeños apartado hace referencia a la inclusión de mano de obra china (“coolies”) capaces de soportar largas jornadas de su país de proveniencia (indica que en el gigante asiático trabajan jornadas de hasta 13 horas)[6]. Esto vendría a debilitar y fragmentar a la mano de obra americana que debe competir duramente ante obreros baratos y descualificados.

Por otro lado, destaca la cantidad de accidentes laborales que causarían las extensas jornadas. Para ello toma los índices de la United States Public Health Service que registra para 1920 el número de accidentes fue de 75.983 o más del total de la población empleada y que el número de muertes ascendería a los 2 millones. A su vez, destaca que la mayorías de los accidentes se producen después de la quinta hora de trabajo.[7]

Luego de estos apartados, donde exhorta a los trabajadores que reciben el panfleto a reflexionar acerca de la gravedad de las largas jornadas laborales, comienza a desarrollarse el núcleo central de la fuente.

Poniendo nuevamente sobre la mesa un estudio de caso, relata cómo Lord Leverhulme en Inglaterra desarrolla un sistema de trabajo donde, combinando maquinarias con jornadas de trabajo de 6 horas en sus talleres, logra percibir la misma cantidad de beneficio (incluso mas) que con una sola jornada de 8 horas:

"If a machine wears out in half the present normal time, the world is richer, for a new machine has to be made to replace it, and that means more work for the workman, and more pay for his work—but if a man wears out in half the time, the world is poorer, and that needs no demonstration. Two six-hour shifts are more profitable than one eight-hour shift in all industries where overhead is greater than labor cost, for example, in coal mining"[8].

En este sentido, desarrollan un análisis sobre la cantidad de parados. En el informe del censo de 1920 se señalaba la existencia de 12.818.524 trabajadores dedicados a la industria de manufacturas. Ahora bien, esos hombres trabajaban en promedio nueve horas al día fabricando todo lo que el resto de los trabajadores podían comprar. En ese mismo año, la United States Bureau of Labor Statistics informaba que había 4 millones de hombres que buscaban trabajar allí, mientras que para 1921 el número de desempleados había ascendido a 7 millones de personas. Se concluye para el lector que la caída del salario se debe a que había un ejército de parados dispuesto a ingresar al día siguiente al que uno fuera despedido.[9]

Al finalizar esta sección propone una solución a las grandes tasas de desempleo:

“Even in the period of greatest unemployment, 1921-22, all the industries of America, employing approximately 24,000,000 men, could have made good jobs for all the seven million unemployed, by simply reducing the length of the working day from nine hours to six”.[10]

En resumen, el objetivo del panfleto apunta a la reducción de las horas de trabajo para incluir a la mayor cantidad de trabajadores al sistema productivo manteniendo el nivel salarial, mejorando las condiciones de trabajo y el poder de negociación de los sindicatos.


<>2- name="_ftnref11" title=""[11].

Con una firme convicción clasista mantiene viva la tradición socialista de la organización a 18 años de su fundación. Sin embargo debemos notar un pequeño pasaje donde enuncia que su lucha es por la abolición del sistema de salarios: “Between these two classes a struggle must go on until the workers of the world organize as a class, take possession of the earth and the machinery of production, and abolish the wage system”[12]. Esto nos presenta una extraña contradicción con la primera sección donde nos proponen reformar el sistema de trabajo para incluir a más trabajadores al proceso productivo, es decir, al “wage system”. Se debe entonces reflexionar sobre la retracción del movimiento obrero radicalizado para la década del ’20 y la moderación de sus reclamos en comparación con el período anterior a 1919.


Reflexiones Finales

El análisis de la fuente seleccionada lleva a varias conclusiones que hacen al contexto de producción y a los problemas que el proceso de trabajo comenzaba a mostrar en lo que sería la derrota final de la homogeneización a fines de la década del ’20.

Como se observa a lo largo de este trabajo, se puede decir que el movimiento obrero comienza a retroceder ante el avance de los patrones al finalizar la Primera Guerra Mundial. El año 1919 fue sin dudas la bisagra para el sindicalismo radicalizado. La persecución del Estado Federal, junto con la de los empresarios al interior de las industrias, fue haciendo que la clase obrera moderara sus reclamos como lo demuestra el documento analizado.

Los efectos de la homogeneización del trabajo se hicieron sentir fuertemente en el aumento de la jornada laboral y la consecuente reducción salarial que significó la gran masa de desempleados que se empezaba a generar. La incorporación de maquinaria al proceso productivo y de los “coolie labors” al proceso productivo, junto al aumento de los accidentes laborales derivados de las largas jornadas, fueron efectos nocivos para la mano de obra americana fomentando la rotación, el desempleo y la divisiones entre la clase obrera (mediante el racismo y el patriotismo).

De todos estos problemas, este panfleto intenta fundamentalmente socavar los problemas que generaba crecimiento del denominado “ejército de reserva”, que empujaba los salarios a la baja, las altas jornadas laborales y la escasa actividad sindical, además de aumentar el control de los patrones sobre las políticas de recursos humanos. Los I.W.W. advertían que el proceso de concentración de beneficios y la escasa redistribución de ingresos podrían encaminar a una crisis de sobre producción (como terminaría explotando en 1929) por lo cual alentaban a incorporar reformas, como la implementación de las 6 horas de trabajo.

En síntesis, la pervivencia de los I.W.W. con su discurso combativo y su plan de lucha activo durante la época de mayor retracción del movimiento obrero ante el avance de la gran empresa capitalista, conforma lo que se considera una resistencia defensiva al sistema. Es por ello que no podemos invisibilizar la presencia del sindicalismo combativo durante la década del ’20, ya que, en caso contrario, sería imposible explicar el rápido ascenso de la radicalización a para 1929 y los primeros años de la década del ‘30. Pero la fuente deja como legado la contradicción entre el cuerpo argumentativo por la reducción de las horas de trabajo y el preámbulo anticapitalista de 1905. Casi ingenuamente se pueden observar a las claras, dos movimientos dialécticos: por un lado, la retracción del movimiento obrero socialista y, por el otro, la resistencia a los procesos de homogeneización del trabajo mediante la lucha cotidiana por reformas que permitan en la medida de las posibilidades mejorar las condiciones de trabajo de la clase obrera.



Pablo Javier Coronel



FUENTES


  • Industrial Workers of the World. “CUT DOWN THE HOURS OF WORK!”; Chicago, 1923.



BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA



  • David Gordon, Richard Edwards y Michael Reich. Trabajo segmentado, trabajadores divididos. La transformación histórica del trabajo en los Estados Unidos; Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 1986.

  • David Montgomery. "El Nuevo Sindicalismo y la transformación de la conciencia obrera en América, 1909-22"; en Montgomery. El control obrero en Estados Unidos.

  • Fabio Nigra. “Los años de abundancia”, “La crisis, 1929-1933”, y “El primer y el segundo New Deal, 1933-1939”, en Una historia económica (inconformista) de los Estados Unidos de América, 1870-1980.

  • José Miguel Insulza. “Notas sobre la formación de la clase obrera y el movimiento sindical en Estados Unidos”; CIDE. Estados Unidos, perspectivas latinoamericanas, nro. 11. México; CIDE, 1er semestre de 1982.














[1] “¡REDUZCAN LAS HORAS DE TRABAJO!” en Español.


[2] “PREAMBULO DE LOS TRABAJADORES INDUSTRIALES DEL MUNDO” en Español.


[3] Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 1.


[4] “Una jornada de trabajo lo suficientemente larga para brindar el beneficios a los manufactureros, que para algunas industrias significaría nueve horas, y en otras diez” en Español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 2.


[5] “Las doce horas de trabajo deben continuar en la industria del acero ya que los trabajadores extranjeros están acostumbrados a las grandes jornadas y a la vida industrial” en Español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 2


[6] Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 2


[7] Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 3


[8] "Si una máquina lleva a cabo en la mitad del tiempo normal, el mundo es más rico, para que una nueva máquina tiene que ser hecho para reemplazarlo, y eso significa más trabajo para el obrero, y más paga por su trabajo, pero si un hombre lleva a cabo en la mitad del tiempo, el mundo es más pobre, y que no necesita demostración. Dos turnos de seis horas son más rentables que un turno de ocho horas en todas las industrias en las que sobrecarga es mayor de los costes laborales, por ejemplo, en la minería del carbón” en español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 3.


[9] Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 3


[10] “Incluso en la época de mayor desempleo, 1921-1922, todas las industrias de América, que emplean a aproximadamente 24.000.000 hombres, podría haber hecho buenos trabajos para todos los siete millones de parados, simplemente reduciendo la duración de la jornada laboral de nueve horas a seis” en Español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 4


[11] “Es la misión histórica de la clase obrera acabar con el capitalismo […] Mediante la organización industrial que estamos formando la estructura de la nueva sociedad en el interior de la vieja” en Español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 4


[12] “Entre estas dos clases a la lucha debe continuar hasta que los trabajadores del mundo se organicen como clase, tomen posesión de la tierra y la maquinaria de producción, y se termine con sistema de salarios” en Español en Industrial Workers of the World. “CUT DOWN…” Óp. Cit. pág. 4.

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