top of page
06ec4b_fca26b446a664af5b9ed025c9aae2162~mv2.jpg

La Revolución Francesa y su Legado


El 16 de Junio de 1789 se reúnen los Estados Generales en Versalles como lo hacían desde 1614, pero en esta oportunidad los miembros del Tercer Estado piden que el voto sea “por cabeza” es decir que cada representante valga un voto, al contrario de lo que venía siendo la tradición, en cuanto que cada uno de los estados tenía un voto de conjunto. Así las cosas, monarquía y clero sumaban voluntades en contra del tercer Estado, la burguesía quería una modificación del status quo aunque lógicamente Luís XVI tenía planes muy diferentes, en un principio se opone a la entrada de los miembros del Tercer Estado a la Asamblea, razón por la cual estos deciden reunirse en otro lugar, la Sala del Juego de Pelota de Versalles. El 20 de junio 1789, los diputados juran no separarse antes de haber dado una Constitución al país, lo que se conoce como Juramento del Juego de Pelota. El 23 del mismo mes, el rey ordena su disolución y, manda llevar la orden al decano del Tercer Estado Jean Sylvain Bailly, primer presidente de la asamblea. El diputado Mirabeau habría entonces pronunciado la célebre frase…


"Estamos aquí por la voluntad del pueblo y sólo saldremos por la fuerza de las bayonetas"…


La Asamblea Nacional se constituye ese mismo día. La revolución Francesa da un paso fundamental en su desarrollo, por medios jurídicos se quitaban atribuciones históricas que tenía el régimen absolutista monárquico.


Este régimen había sobrevenido en un contexto de gravísima crisis del feudalismo, recordemos aquello que postulaba Perry Anderson[1], el absolutismo es el nuevo caparazón con el que el feudalismo afrontará las rebeliones campesinas y la falta de solvencia de sus economías y, trataba de combatir la emergencia cada vez más real de un nuevo sistema que crecía en su interior… el capitalismo.


Para explayarnos acerca de la revolución Francesa tenemos que hablar de 3 Etapas…


1- 1789 a 1792

2- 1792 a 1794

3- 1794 a 1799…


En la primera etapa se dan hechos simbólicos de grandísima importancia, el 14 de julio de 1789 una multitud fue en busca de armas y pólvora a la fortaleza de la Bastilla, que por esos momentos ostentaba ser el símbolo del poder absolutista en París y termina demoliéndola en dicho proceso. La revolución se fue extendiendo por ciudades y pueblos, además de crearse nuevos ayuntamientos que no reconocían otra autoridad que la Asamblea Nacional. Se vivían momentos de anarquía en los cuales miles de campesinos dejaban de pagar impuestos y destruían vestigios del poder feudal. Dados los acontecimientos la Asamblea Nacional suprime la servidumbre personal y demás poderes del feudalismo, incluida la justicia señorial, diezmos, etc. y proclama la igualdad ante los impuestos con riesgo de penas y acceso a cargos públicos. Después de esto hubo una etapa moderada en la que se creó la Constitución de 1791. Esta constitución se propuso el 14 de septiembre de ese año y en ella se estableció una monarquía constitucional fundamentada en la división de poderes (el rey disponía de un poder ejecutivo limitado y la Asamblea Nacional tenia todo el poder legislativo). El sistema electoral era censatario (es decir sólo podían votar aquellos ciudadanos varones que tuviesen un mínimo de riqueza).


La Asamblea Constituyente suprimió los impuestos indirectos y estableció un sistema de impuestos directos iguales para todos, además de nacionalizar los bienes del clero. La familia real intentó huir a Varennes, pero fueron detenidos y encarcelados, peor aún resultaría la existencia de documentos y cartas escritas por Luis XVI pidiendo la intervención de potencias extranjeras para la represión de la revolución y la reinstauración del sistema de absolutismo monárquico. El gobierno de la Alta burguesía con la que se caracterizará esta etapa contará con los conceptos de igualdad, fraternidad y libertad. Aquí vamos a ver la conformación de la constitución de 1791, la consagración de los derechos del hombre y del ciudadano y la abolición de los derechos señoriales, a la vez que se va vislumbrar la división de poderes para la conformación de la primera república[2]. Ahora es importante señalar algunas cuestiones, precisar ante todo que no siempre estos conceptos eran aceptados por todas las partes con misma acepción ni tenían la misma repercusión en las distintas clases sociales. Sin duda alguna para la alta burguesía la igualdad es algo inherente en el nacimiento y la libertad es algo concerniente a la propiedad. Dificulto los “sans culottes” tuviesen la misma percepción de igualdad y propiedad que tenía la alta burguesía que ya compartía sectores importantes de poder con la monarquía Francesa desde hace tiempo. Esta será la etapa en donde vamos a encontrar a una monarquía siempre conspirativa intentando complots contrarrevolucionarios y aceptando a regañadientes el proceso revolucionario. Entre sus puntales encontraríamos desde el mismo Luís XVI hasta Lafayette, hombre el cual aspira a lograr una monarquía constitucional al estilo Inglés, que gobierne mediante una constitución censataria. Pero los revolucionarios jamás aceptan este pedido. Debido a que en el ideario popular de la revolución sobrevolaban dos cuestiones que necesitaban urgente atención, el problema religioso y la actitud de Luis XVI.


La segunda etapa que abarca de 1792 a 1794 es inaugurada por un hecho muy particular, el asalto al palacio de las Tullerías por los Sans culottes. Esto es en un contexto en donde el ejército francés sufre fuertes derrotas en la frontera con Austria y para mayores penurias el aliado de Austria, Prusia se apresta a invadir si la familia real no es restituida en el poder. El 25 de julio de 1792, Carlos Guillermo Fernando, Duque de Brunswick, comandante de las fuerzas prusianas, publicó un manifiesto (el llamado Manifiesto de Brunswick)[3] que amenazaba a los parisinos con destruir París si se le hace daño a sus majestades el rey y la reina, amenazando también con castigar cualquier tipo de oposición a los ejércitos prusianos o a la reinstauración forzada de la monarquía. Para gran parte del pueblo francés esto es la clara demostración que existía una alianza entre Luis XVI y los prusianos. El 10 de agosto 27OOO ciudadanos armados empujados por la rabia y la indignación se dirigen al palacio de las Tullerias. Las Tullerias son asaltadas, el rey se refugia en la convención, que vota su suspensión provisional y ambos (Rey y consorte) son internados en el convento de las Feuillants. A luís XVI se le quita oficialmente el titulo de Rey de Francia y pasa a ser llamado “el ciudadano capeto”. Ya durante toda su estancia en este lugar, y a partir del año 1791 después de haber sido detenidos en el tristemente célebre episodio conocido como “La Fuga de Varennes” o “La Noche de Varennes” la familia real radicaba en el palacio. Ese mismo día, en la Sala Souflot de las Tullerias, fue proclamada La primera República sobre un gobierno con una nueva forma de ver las cosas. Es el advenimiento al poder de la Gironda, ambos, Girondinos y Jacobinos van a tomar el poder, y van a dar un giro a la izquierda en la revolución, a la vez que el mundo va a ser testigo del régimen del terror. Los Jacobinos parte de una burguesía media radicalizada van a contar con un ala izquierda los “Montañeses”. De 1792 a 1793 el gobierno de la Gironda afronta serias dificultades y es acusado de; no encarar bien la guerra fronteriza con Austria, falta de convicción desde el punto de vista económico y, sobre todo la resistencia en no querer matar a Luis XVI. Esto causa descontento en los sectores populares, entonces se hace muy difícil la alianza con los Sans culottes que finalmente no llega a consumarse, razón más por la cual el gobierno de La Gironda cae en 1793.


Con la caída de La Gironda llegan al poder los Jabinos y su régimen de terror, pero sería injusto decir que solamente se vivió el terror en el gobierno de los Jacobinos. Con la alianza consumada entre Jacobinos y Sans culottes se da paso a la constitución de 1793 que entre otras reformas daba la posibilidad del sufragio universal, cuestión muy discutida y fuente de larga lucha entre los distintos sectores de la Revolución Francesa. Por otra parte se instaura un régimen de precios máximos, cuestión que era muy reclamada por los sectores populares, así como también de salarios máximos, en una política que en el plano económico daba fuertes indicios de querer ser conciliadora entre partes y, aquí vale la pena detenerse un momento.


Sin duda alguna puede caracterizarse a los Jacovinos (Robespierre, Danton, Marat y Valmy) como el sector políticamente más avanzado de la revolución francesa y, hasta de ser la izquierda de la burguesía. Pero no era de ninguna manera la izquierda de la revolución, justamente Robespierre y sus aliados se van a encargar de suprimir y pasar por la guillotina a Herbet y parte de sus montañeses. Así como desata el terror hacia la izquierda política, lo mismo hace hacia la derecha. No sin embargo antes de otorgar ciertas concesiones a la burguesía comercial Girondina con la aplicación de salarios máximos. Se da formación al comité de salud pública y al comité de seguridad nacional, consecuentemente con una férrea persecución de los contrarrevolucionarios y de todo aquel que sea visto como tal. A pesar de la alianza que mantiene con los Sans Culottes empiezan a surgir diferencias, tanto en el campo político como en el económico, porque si bien los Jacobinos son liberales, ellos quieren una democracia indirecta, es decir que el pueblo no gobierne ni delibere sino por medio de sus representantes, al contrario de los Sans Culottes que prefieren la democracia directa. Se derrota en el año 1794 una contrarrevolución monárquica y eso da pié a que Robespierre se empecine en el terror, surge entonces una maquina, una maquina que va a suplantar de manera radical el concepto de la muerte, la guillotina. Se va a pasar del ritual de la tortura medieval a la eficiencia y bajo coste de la guillotina sinónimo de los nuevos tiempos, es el comienzo de lo que más adelante será la muerte en producción industrial. Finalmente todo llega a su fin y el gobierno de los Jacobinos cae el 9 de Termidor, después que Robespierre hablase por última vez frente a la Asamblea Nacional y acusase a miembros de la misma de traición, aunque sin mencionarlos directamente. Horas más tarde él mismo y algunos Jacovinos más son detenidos y condenados a muerte.


Finalmente con el 9 de Termidor y la muerte de Robespierre se inaugura la etapa que va a marcar el giro hacia la derecha de la revolución. Se establece una nueva constitución en el año 1795 que vuelve a restaurar el voto censatario, es la etapa del Directorio que va a contar con 5 miembros de la alta burguesía y va a tener un marcado gobierno anti-popular. Los sectores encarnados por los Sans Culottes se van a levantar contra el gobierno en las jornadas del Pradial debido a la grave crisis económica y al reflujo en medidas políticas del Directorio, pero van a ser aplastados. En 1795 también se consuma la separación de la Iglesia del Estado, una medida muy audaz en palabras de Michele Vovele. Luego con una serie de tratados firmados en Basilea se restablece la paz con Prusia, España y la república de Bátava[4].


Mucho se ha dicho a razón de este nuevo giro a la derecha de la revolución pero creo es entendible que la política económica de los Jacobinos y su régimen de terror se había vuelto incompatible con la necesidad de los sectores burgueses de completar su revolución. Para que cambie la materialidad de las cosas (En este caso el plano económico) se necesitaban nuevas ideas, ideas que no estuviesen atadas a la felicidad del pueblo sino que contemplasen una lógica racional que esté ligada a la evolución del capitalismo, así entonces, era factor esencial para que este desarrollo se cumplimentase que los vestigios del viejo sistema fuesen borrados, la etapa del Directorio contribuyó en este sentido, al neutralizar al sector más radicalizado políticamente de la burguesía pero más atrasado económicamente, los propósitos de la alta burguesía son llevados a cabo. Es que no podía ser de otra manera, el desarrollo económico burgués está íntimamente ligado a la expansión de los mercados y el libre comercio. Un régimen económico como el que proponían los Jacovinos basado en el control de precios no podía prosperar. Siendo estrictamente determinista, Robespierre y sus seguidores se habían convertido en un freno al desarrollo de las fuerzas productivas en Francia[5]. No estoy sugiriendo que no fuesen importantes en su caída el quiebre de su alianza con los Saint Culotte, como así tampoco los infantilismos políticos del mismo Robespierre, solo enfatizo que eso no es esencial en su caída, el determinante es la incongruencia de su plan económico y las necesidades del período político económico que se atravesaba.


El Directorio por lo tanto se la pasa reprimiendo rebeliones y trasladando los problemas internos de Francia con campañas militares en el exterior, esta lógica hace que la guerra nutra al régimen y le permita sostenerse en el tiempo, pero a la vez lo pervierte y da paso al Cesarismo.


La guerra entonces toma un matiz fundamental, al principio disputando los territorios del norte de Italia a Austria donde va a comenzar a crecer la figura militar de Napoleón Bonaparte, que se hace grande derrotando a los Austriacos en Marengo y luego tras una seguidilla de victorias (Arcole y Rivoli) los expulsa del norte de Italia, antes lo había hecho con los Piamonteses (Montenotte, Millesimo, Mondovi), en una campaña donde Francia empezó con todo para perder. Sigue la extrapolación de los problemas internos de Francia hacia el exterior y comienza la campaña de Egipto, victoriosa por tierra, pero derrotada por el Almirante Nelson en Abukir. Esto deja a Napoleón cautivo en África y por lo tanto tiene que volver a Europa dejando parte de su ejército en la retirada. Las potencias europeas reaccionan y se crea la segunda coalición en 1799 con Inglaterra, Austria, Rusia, Nápoles y el Imperio Otomano. Sin embargo la victoria Francesa en Zurich y el desastroso desembarco Inglés en Flandes (que es diezmado por la fiebre amarilla), restablecen el equilibrio europeo, y se termina con un atisbo de lo que van a ser los próximos años en Europa, una época marcada por las revoluciones y las guerras, porque el 18 de Brumario Napoleón finalmente da un golpe de Estado y toma el poder en Francia. Comienza de esta manera la era Napoleónica.

Cuál es entonces el legado de la revolución francesa, que enseñanza y prácticas políticas nos deja?. Por una parte, la organización en partidos políticos…Girondinos, Jacovinos, Montañeses, etc, van a ser expresiones políticas de manifestaciones económicas y sociales al interior de la sociedad francesa. Lo que hoy caracterizamos como derecha política, como izquierda política, proviene de las disposiciones partidarias al interior de la revolución. Marx, Lenin y multitud de revolucionarios estudiaran al detalle la revolución. Estamos sin ninguna duda frente a un problema de 3 patas, una base económica (la bancarrota francesa que impedía que el Estado cumpliese sus funciones básicas), otra base política con una sociedad estamental que no podía promocionar socialmente a sus habitantes y por último, un problema de mentalidades, al encontrarse la monarquía francesa con una nula capacidad negociadora que le hubiese permitido en el peor de los casos arribar a una monarquía constitucional al estilo inglés. Por otra parte y esencialmente, será una revolución no solamente económica para desembarazarse del corcet que el absolutismo monárquico ejercía sobre la burguesía, sino que también tendrá un marcado radicalismo político, se abole de manera casi total la jurisprudencia feudal y los privilegios monárquicos como también los del clero, separando a este de la organización estatal. De la mano de la ilustración se construyen los cimientos de los derechos fundamentales del hombre y, sobre todo comienza un proceso de destrucción sistemático de las monarquías europeas, de aquí en adelante, todo será distinto. Ya lo diría Goethe al presenciar la batalla de Valmy… “en este sitio, y a partir de este día, comienza una nueva era en la historia mundial, y vosotros solo podréis decir que estuvisteis presentes en su nacimiento“.

Lisandro Rappetti.

[1] Perry Anderson: El Estado Absolutista. Ed. Siglo XXI. 1980.

[2] Michel Vovelle: Introducción a la Revolución Francesa. Ed. Crítica. 1979.

[3] Soboul. A: Compendio de la Historia de la Revolución francesa. Ed. Tecnos. 1966.

[4] Michel Vovelle: Introducción a la Revolución Francesa. Ed. Crítica. 1979.

[5] El subrrayado es mío.

Bibliografía Utilizada:

-Anderson Perry: El Estado Absolutista. Ed. Siglo XXI.1980.

-Hunt Lynn: Política cultura y clase durante la revolución francesa. Editorial: UNC-UNIV. NAC. DE CORDOBA.

-Soboul. A: Compendio de la Historia de la Revolución francesa. Ed. Tecnos. 1966

-Vovelle Michael: Introducción a la Revolución Francesa. Ed. Crítica. 1979.

12.512 visualizaciones0 comentarios
Huellas
Artículos Recientes
Archivo
Seguinos
  • YouTube
  • Instagram
  • Spotify
  • Facebook
Buscar por Etiquetas
bottom of page