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A 70 años del Fin del Horror (Archivo fílmico)

Cuando encontré este video quede fascinado. Me quede mirando en silencio como esas figuritas se movían tratando de volver a su normalidad. Parecían actores de reparto organizados por un director, pero no. Son simples ciudadanos organizados para restablecer el orden después del horror. El siguiente video es un recorte de la Berlín arrasada después de la Segunda Guerra Mundial. Lo compartimos con ustedes a 70 años de finalizada la Guerra y luego Lisandro Rappetti realizará una descripción de lo que se ve en él.

Tras la derrota alemana en la segunda guerra mundial, el país es ocupado y convertido en botín de guerra por parte de las fuerzas aliadas. Se produce una división que no solamente es de carácter geográfico, sino también ideológico política. Quedan delimitados dos sectores, por una parte lo que más adelante se llamara República Federal Alemana, que surge de la fusión de los territorios bajo control de EEUU, Inglaterra y Francia y, por el otro, la República Democrática Alemana bajo control de la URSS y creada en 1949. Esta división no solamente será macro geográfica, también la ciudad de Berlín sufre un proceso fraccional de cuatro sectores, a saber; francés, estadounidense, británico y finalmente uno soviético. Los sectores aliados occidentales crean la antes mencionada RFA en 1948.


En la conferencia de Potsdam los líderes militares de los países aliados declaran las normas que regirán la política con respecto a la Alemania ocupada; desarticulación de las fuerzas militares alemanas del nazismo y de las organizaciones del partido nacional socialista alemán, abolición de las leyes discriminatorias, ya sea por raza, credo u opinión política, arresto y enjuiciamiento a los criminales de guerra y control del sistema educativo y del sistema judicial.


A la hora de decidir cómo se administraría esta “nueva” Alemania, se decidió desarrollar un sistema político descentralizado, donde no hubiese un gobierno central fuerte, sino que existiese una restauración de los Gobiernos locales. Se elegirían consejos bajo procedimientos democráticos, pero estos quedarían bajo la vigilancia y el control de las potencias ocupantes. En determinadas aéreas de gobierno de vital importancia se estableció un Consejo Aliado de Control a cargo de estas cuestiones: eran los departamentos de Finanzas, Transportes, Comunicaciones, Comercio Exterior e Industria.


Berlín queda completamente destruido por los incesantes bombardeos aliados en principio, y luego, por los combates entre las fuerzas alemanas y soviéticas que se dan dentro de la ciudad. Como puede observarse en el video tanto el Edificio del Reichstag, la Catedral de Berlín, como así también la Puerta de Brandeburgo y la antigua galería nacional sufren daños de consideración y tienen que ser prácticamente reconstruidos. También es claramente visible la entrada al sector soviético de la ciudad, donde la bienvenida es un cuadro de enormes proporciones del jefe de estado soviético Joseph Stalin, de la mano de la clásica parafernalia propagandística soviética color rojo. Edificios en ruinas, la enorme dificultad relatada por cronistas de la época para conseguir agua potable y alimentos, se puede observar en las colas para acceder a un camión repartidor y en la larga hilera para trasladar el líquido de una punta a la otra del edificio.


Son visibles también los soldados de ocupación, entre los que pueden visualizarse británicos, soviéticos y estadounidenses. Sin embargo no solamente los aliados uniformados son visibles, la policía alemana está presente en su inconfundible color verde germano y casco esmirreado color negro. Tanto dirigiendo el tránsito, como siendo trasladada en un camión de carga. Lo que resulta llamativo es la limpieza que se ve en las calles berlinesas y, esto merece una explicación acerca de las costumbres y conductas de lo sociedad alemana durante el nazismo.


Puede decirse que en las sociedades capitalistas modernas y relativamente estables el poder del Estado reside en su capacidad de penetrar las estructuras de la sociedad civil y, de esa manera establecer políticas que son producto del consenso y la cooperación, sin desdeñar por supuesto el poder coercitivo del mismo Estado, que si bien es palpable y en última instancia determinante, no es aplicado de forma directa. En la Alemania nazi, donde las instituciones de la sociedad civil se encontraban debilitadas, se pone en marcha un poder despótico, que es instaurado desde “arriba” por la cúpula gubernamental sin intermediar con la sociedad civil. La oposición había sido destruida en un lapso de solamente seis meses y constituía un paso fundamental en el funcionamiento del régimen, ya que para desenvolverse de forma eficiente requiere que la oposición se encuentre dispersa y no organizada colectivamente. Y esto fue posible por el descrédito de las instituciones democráticas que venía siendo acarreado en el país desde la derrota en la primera guerra mundial y la puesta en marcha de la república de Weimar. Entonces, más allá de caracterizaciones producidas en el análisis de los hechos que ocurrieron en Alemania desde 1933, la pregunta que surge es el porqué estas políticas autoritaritas tuvieron tanto éxito en esa sociedad. Algunos autores como Kershaw[1] mencionan largas etapas de tradición autoritaria en la sociedad alemana, que hacían plausibles la implantación de políticas acordes a ello. No es de extrañar entonces que inclusive durante la peor etapa de la guerra un número significativo de habitantes seguía pagando los impuestos de forma significativa. Significativo es también que el núcleo de las antiguas SS y SA fuesen las fuerzas policiales y para policiales y, solamente ellas puedan identificarse en las calles de Berlín, lo que da una clara muestra de resabios de política autoritaria que cuadran perfectamente inclusive en una sociedad que está diezmada y con poca capacidad de reacción.


Una política que al igual que se mostraba en los mejores años de 1933, 1934 se caracterizaba por su autonomismo represivo, asi es que no era por tanto necesario que la cúpula del nazismo dictara órdenes precisas para el control social, la represión se generaba y aplicaba con un carácter autónomo, lo que nos dice de forma acabada que la sociedad alemana alentó y participó en dichas políticas… “Ahora no pueden decir que no conocían esta realidad”, era la frase predilecta del ejército norteamericano cuando descubría los campos de concentración y llevaba a la población civil alemana lindera a ellos a visitarlos.


Por lo tanto, la visibilidad palpable de un orden y cadenas de trabajo inclusive en el marco de una destrucción total de la ciudad, deja claro que la autoridad y la coerción en Alemania se extendió muchos años más luego de la caída del tercer Reich.

Pablo Javier Coronel - Lisandro Rappetti

Bibliografía

-Kershaw, I: Represión y poder, en Hitler. Ed. Barcelona/Península. 2000

-Kershaw, I: La dictadura Nazi. Ed. Siglo XXI. 2004

-Traverso, E: La violencia Nazi, una genealogía europea. Ed. Fondo de cultura económica.

Citas:

[1] Kershaw I: La dictadura nazi. Ed. Siglo XXI. 2004.

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